Los pueblos blancos
cerca de Ronda.
Cuatro paradas a menos de una hora de Doble-R. Calles encaladas, casas en cuevas, miradores con vistas al estrecho y comida de verdad.
Si vienes unos días a Doble-R y solo te quedas en Ronda, te pierdes la mitad. Alrededor hay unos cuantos pueblos blancos que parecen sacados de otro tiempo. Se recorren todos en uno o dos días, sin agobios, y cada uno tiene su personalidad.
Setenil de las Bodegas
Casas blancas dentro de la roca
El más fotogénico de todos, sin discusión. Casas blancas literalmente metidas dentro de la roca: un paisaje urbano que parece imposible y que cuesta creer hasta que lo ves en persona. Está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1985 y en 2019 ganó el premio al mejor destino desconocido de Europa. Hoy ya no es tan desconocido, pero el premio sirve para hacerte una idea.
Las calles Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra, las más fotografiadas. La primera recibe el sol todo el día; la segunda, casi nada.
Recomendación práctica: aparca en la parte alta del pueblo y baja dando un paseo. Las calles Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra son las famosas, pero no te pierdas también la Calle Herrería y la Calle Mina, que para nosotros tienen más alma. Si haces fotos para Instagram, hay tres rincones míticos: "Bésame en este rincón" (parte alta de la Calle Herrería), "Una flor, una mujer" (unión de Vega y Mina) y la puerta estilo Mezquita de Córdoba (Calle San Benito, número 13).
Hay días en los que Setenil amanece sin turistas y el pueblo parece tuyo. Madruga, paga la diferencia. — Consejo de Adrián
Grazalema
Pueblo de montaña, silencio y queso
Grazalema, a 800 m de altitud, dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema. Solo 2.000 habitantes.
A 45 minutos por carretera de montaña, ya dentro del Parque Natural Sierra de Grazalema. Es un pueblo blanco más "de montaña", a 800 metros de altitud, con calles empinadas, fuentes de hierro y un silencio tremendo. Tiene queserías artesanas y un mercadillo los lunes que merece la pena si coincide.
El centro del pueblo es la Plaza de España, con el Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de la Aurora. Aparca en el Parking de los Asomaderos, justo al lado de la oficina de turismo (te dan un mapa con todo). Desde ahí mismo arranca también el Mirador de los Asomaderos, una primera bofetada de paisaje sin moverte del coche.
Si te gusta caminar, desde aquí parten algunas de las rutas más bonitas de la Serranía, como el Pinsapar (hay que pedir permiso con antelación, son cupos limitados) o la del Salto del Cabrero. Es la base ideal para senderismo. A las afueras, no te pierdas tampoco el Mirador del Puerto del Boyar (4 km) ni el Mirador Puerto de las Palomas (6 km), donde con suerte verás buitres sobrevolando.
Júzcar
La Aldea Azul (antes "Pueblo Pitufo")
Empecemos con una aclaración: ya no es el "Pueblo Pitufo". Sí, sigue pintado de azul. Pero la historia tiene una parte triste que casi nadie cuenta.
En 2011, Sony pintó las 175 casas del pueblo (incluyendo iglesia, ayuntamiento y hasta el cementerio) como promoción mundial para la película de los Pitufos. Cuando la promo acabó, los vecinos hicieron un referéndum: 141 votos a favor de seguir azul, 33 en contra. Se quedó azul.
La fiesta duró hasta el 15 de agosto de 2017. Ese día, al no llegar a un acuerdo con los dueños de los derechos de los Pitufos, Júzcar tuvo que retirar toda referencia a la marca: estatuas con copyright, el nombre comercial, los carteles. Desde entonces se llama oficialmente "La Aldea Azul".
Aparte del azul, en Júzcar hay un secreto industrial: en 1727 se instaló aquí la primera fábrica de hojalata de toda España, la Real Fábrica de Hojalata de San Miguel, que llegó a tener más de 200 empleados antes de quebrar a finales del siglo XVIII. Está restaurada y se puede visitar — un contraste curioso con la imagen "infantil" del pueblo.
El camino al pueblo ya es la mitad del viaje: 40 minutos por carreteras estrechas que cruzan el Valle del Genal, uno de los rincones más verdes y desconocidos de la provincia. Atento al aparcamiento — es el gran problema de Júzcar, no estaba preparado para el boom turístico y los coches acaban en las cunetas.
Gaucín
Nuestro favorito secreto
Desde el mirador del Castillo del Águila, en Gaucín, se ve el peñón de Gibraltar y, en días claros, la costa africana.
Este es nuestro favorito, y casi preferiríamos no contarlo. Está "al otro lado", mirando hacia la costa, y desde su mirador (el del Castillo del Águila) se ve el peñón de Gibraltar y, en días claros, hasta la costa africana. Mucho menos turístico que los anteriores y, en consecuencia, mucho más auténtico.
Una ruta sugerida
Setenil + Ronda
Mañana en Setenil bajo la roca, parando en el Mirador del Carmen. Comida en la Calle Cuevas del Sol. Tarde en Ronda: Puente Nuevo, Plaza de Toros, Baños Árabes.
Grazalema
Día entero. Si te gusta andar, Pinsapar o Salto del Cabrero. Si prefieres tranquilidad, paseo por la Plaza de España, quesería, mirador del Puerto del Boyar y vuelta.
Júzcar + Gaucín
Mañana fotos en La Aldea Azul. Comida con vistas en Platero (Gaucín). Atardecer en el mirador del Castillo del Águila. Vuelta a Doble-R, baño en la piscina.
Y por supuesto, vuelta a Doble-R cada noche. Después de tanto pueblo blanco, la piscina se agradece.
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